Reflexiones sobre la escritura

Escribimos porque necesitamos sacar a la luz todo lo que sentimos, porque el mundo se construye a través de las palabras y lo que decimos en voz en alta. También de lo que dejamos plasmado en hojas y libros. La literatura es la manera que encontramos para transmitir conocimientos, historias y culturas. Es el modo en el que compartimos nuestras ideas y reflexiones. Escribimos, ante todo, para volver a vivir.



Algunos consejos prácticos


* Ten siempre una libreta y una lapicera a mano, dicen las que saben que la inspiración tiene que encontrarnos trabajando. Aprendé a escribir en lugares insólitos, donde nunca escribirías normalmente o donde no te gustaría escribir. Aprovechá esos cinco minutos mientras esperás el tren o cuando vas sentada en el colectivo. Cualquier momento es bueno para escribir dos líneas, aunque creamos que esas dos líneas no sirven para nada. Si tenés una idea brillante para un libro, un cuento o un personaje, no la dejes pasar: frená y escribí, no la guardes en la memoria. Que quede constancia de esa idea, más tarde podrás decidir si realmente vale la pena o no trabajar en ella.



* Leé mucho. A todas las autoras que te gusten, aprendé de ellas. La mejor manera de aprender a escribir es leyendo. Leé variado: poesía, ficción, noticias, canciones, crónicas, guiones. Leé un poco de todo porque en la variedad se encuentra la verdadera riqueza y cada formato tiene algo para enseñarnos. Así también vas a descubrir cómo te gustaría narrar y qué herramientas de cada género querés aplicar. Hay reglas para escribir, pero acá no estamos para cumplirlas.


* Apropiate de las palabras que te gustan. Anota todas las que te llamen la atención y nunca usas. Anotá las que no conocías y quisieras incorporar en tu vocabulario. Luego usalas en un texto; así, la memoria por su cuenta hará el resto. Quizás al principio quede forzado, si es así, no pasa nada, volvé a escribirla, con el tiempo podrás incorporarla a tu texto con naturalidad.


* No te enamores de lo que escribís, tampoco lo odies. No lo releas una y otra vez, dejalo reposar. Es normal que hayan frases que nos parezcan maravillosas y que, tras leerlas una y otra vez, se conviertan en aburridas o insignificantes. No es necesario revisar los textos mil veces, para eso existen las editoras. Escribí hasta que termines con tu idea y después dejá al texto reposar. Cada escritora tiene su tiempo: una semana, un mes, quizás más. Cuando lo releas habrás tomado la distancia suficiente como para poder discernir entre lo que vale la pena y lo que no.



* No te pongas a escribir ni bien terminas de leer a otra autora. Muchas veces, inconscientemente, copiamos el estilo de otras personas al ponernos a escribir inmediatamente después de leerlas o utilizamos un vocabulario similar al de ellas y nuestros textos dejan de parecerse a nosotras. Lo mejor es escribir en la mañana, antes de tener contacto con palabras ajenas. Además, es un buen ejercicio matutino. Escribir por las noches también ayuda a la mente a relajarse y descansamos mejor. No es necesario escribir siempre a la misma hora.


* Amigate con el diccionario. No solo con el clásico que nos regala definiciones, sino también con el de sinónimos. Anotar las palabras que desconocemos, junto con su significado o sinónimo, es una buena manera de ampliar nuestro lenguaje.



¿Para quién escribimos?


Antes de empezar a escribir es importante poder hacernos esta pregunta: para quién. Conocer a nuestra lectora hará que todo resulte más sencillo. De nada sirve complicarnos con palabras sacadas de diccionarios que nadie lee si nuestras lectoras no van a poder comprenderlas. Definir el alcance de nuestros relatos, nos dará un horizonte hacia el cual poder caminar. No es lo mismo escribir para una niña de doce años que vive en México que para una estudiante universitaria de Argentina. Una buena escritora es aquella que es capaz de llegar a sus lectoras, interpelarlas y generar en ellas sentimientos por la historia o sus personajes.



Si te gustaron estos consejitos y querés profundizar más en el arte de la escritura, charlemos. Damos cursos personalizados, acompañamientos en la escritura, editamos textos y te impulsamos a que te conviertas en la artista que siempre quisiste ser.

El primer paso es tener ganas de explorar.




55 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

¿Jugamos?